Estoy en Quiebra, una marca joven y emergente en ese momento —2017—, nos sumó a sus filas con una misión ambiciosa: transformarse en un referente nacional en soluciones para el sobreendeudamiento en Chile. El desafío era importante y su nivel de compromiso también.
Su presencia digital necesitaba una mejora urgente, junto con una estrategia inteligente de difusión y prospección que permitiera crecer de forma sostenida.
Nos vestimos de humanos y comenzamos el viaje.
La marca sabía dónde quería llegar. Nuestra tarea fue construir el sistema de propulsión.
Una comunicación que aterrizara el problema. Definimos un lenguaje directo, cercano e implicante, capaz de conectar con personas enfrentadas a una situación financiera compleja.
Soportes digitales que no dejaran escapar oportunidades. Desarrollamos un ecosistema orientado a la conversión, diseñado para captar, informar y transformar interés en prospectos reales.
Paid Media a máxima potencia. Implementamos una estrategia intensiva de campañas, optimizada permanentemente según rendimiento, costo de adquisición y calidad de los contactos.
Automatización para que ningún prospecto quedara flotando en el espacio. Sistematizamos tareas críticas de seguimiento y comunicación, aumentando la velocidad de respuesta y reduciendo la pérdida de oportunidades.
Un panel de control para pilotear con datos. Configuramos informes dinámicos que permitieron monitorear el negocio, detectar oportunidades y tomar decisiones con información real.